En vísperas del Jueves Santo la Iglesia Diocesana se reúne entorno de su Pastor para celebrar los dones y carismas con los que el Buen Pastor enriquece el Reino de Dios que avanza en La Rioja.
“Las palabras de Jesús expresan un sentimiento: he deseado ardientemente comer esta pascua con ustedes antes de mi Pasión. Lo que expresa Jesús, a sus discípulos, en vísperas de su muerte hoy resuenan como un llamado a nuestro presbiterio, y nadie, sólo él, puede congregar tanta diversidad en el ministerio apostólico, a los sacerdotes recién ordenados como a los que están viviendo en la serena edad de la experiencia, que los años de servicio sacerdotal les brindaron.
Aquí nos encontramos hermanados los diáconos, presbíteros y obispo. Porque nos sentimos íntimamente unidos en el único sacerdocio y ministerio de Cristo. Venimos a renovar las promesas del día de nuestra ordenación. La concelebración en esta misa expresa la comunión eclesial tan deseada. Inmerecida e incondicional cuanto más si consideramos las debilidades para llevar la inapreciable participación de la misma consagración. (Cardenal Mario Aurelio Poli, Arzobispo de Buenos Aires)
