En lo que respecta al caso, la especialista contó que “en el fondo de ojos del paciente pudimos encontrar esta enfermedad congénita, en la que el paciente ya nace con eso, pero no tiene síntomas a menos que esté en una etapa tardía”. Tal y como explicó, muchas veces esta patología no se llega a detectar porque no tiene síntomas o a lo sumo ve una pequeña disminución en su visión. Por esta razón, los tratamientos aún se encuentran en discusión.
“Tras el hallazgo, planteamos una posibilidad de tratamiento junto al equipo de trabajo, pero aún no fue aplicado debido a la baja prevalencia de la enfermedad en el paciente”, relató. De igual modo, a nivel mundial, el tratamiento de esta extraña enfermedad continúa en debate.
Teniendo en cuenta que todo fue posible a raíz de este control casual, recordó y recomendó a la población asistir a la consulta oftalmológica una vez por año.
Finalmente agradeció al Dr. Antonio Anzaláz y a todo el equipo, por el acompañamiento. El trabajo será publicado en la revista Archivos Argentinos de Oftalmología. “Es algo muy importante y principalmente para mí, que estoy recién iniciando, con mi residencia”, dijo con alegría.
