Este jueves, miles de personas se congregarán en distintas iglesias del país para honrar a San Cayetano, el santo al que se le atribuye la intercesión por el trabajo y el sustento. La fecha conmemora su fallecimiento en 1547, pero la particular devoción argentina tiene raíces mucho más recientes.
Aunque Cayetano de Thiene murió un 7 de agosto en Italia, su vínculo con el trabajo y el pan surgió en la Argentina. Durante la década de 1930, en plena crisis económica global, el desempleo afectaba duramente al país. Fue entonces cuando el padre Domingo Falgioni, director espiritual de los Círculos de Obreros Católicos, promovió su figura como intercesor para quienes buscaban empleo.
Falgioni difundió una estampa en la que se representaba a San Cayetano con el Niño Jesús y una espiga de trigo, imagen que con el tiempo se consolidó como símbolo del "pan y el trabajo". En medio de la necesidad y el desamparo, los fieles comenzaron a atribuirle milagros y a confiar en su ayuda, lo que afianzó su devoción popular.
En la provincia se conmemora el día del santo con la clásica cabalgata de San Cayetano, que se desarrolla desde Presidencia de la Plaza hasta el Lote 5 de El Palmar, en un recorrido de 25 kilómetros que reúne a los fieles chaqueños.
