Lolín Rigoni, la última Madre de Plaza de Mayo de Neuquén, falleció este martes a los 100 años. La noticia fue confirmada por su círculo familiar. Cabe destacar que a pesar de su avanzada edad, hasta marzo participó de las rondas de los jueves en el monumento a la madre.
Las últimas veces que estuvo en público, fue en las rondas de los terceros jueves este verano, en torno al monumento de La Madre en la avenida Olascoaga, donde quedan sus huellas y las de otras Madres, dando vueltas en torno al pañuelo que reclama siempre dónde están.
El 30 de abril, día del aniversario de la creación de las Madres, Lolín envió al público reunido en el Aula Magna de la UNCo, un gran saludo de aliento y de exigencia de continuidad en la búsqueda de justicia que les llevó la mitad de su vida.
Lolín Rigoni y una vida marcada por el dolor
Su vida estuvo marcada por el dolor: el asesinato de su hijo Roberto durante la dictadura, la pérdida de su esposo Helvecio Alberto "Toto" Rigoni y de su otro hijo Ricardo. Este año tampoco la acompaña su amiga Inés Ragni, la otra Madre neuquina fallecida en 2024, ni su marido Oscar.
Sin embargo, detrás de su aparente fragilidad, familiares y amigos destacan que mantiene la lucidez y la fuerza de siempre, la misma que la llevó a reunirse por primera vez con otras Madres el 30 de abril de 1977 y a encabezar el primer acto de protesta en Neuquén en agosto de 1980.
