La medida consensuada con los gremios contempla una suma fija de $80.000, un incremento del 4,5% sobre el salario básico, y una asignación de $40.000 para trabajadores vinculados, beneficiarios de programas, becas y tutorías. Todos estos conceptos se percibirán con los haberes del mes de agosto, a cobrarse en septiembre.
Según informaron desde el Ejecutivo provincial, el aumento representa un 16% para quienes perciben salarios más bajos, tomando como base un haber mensual de $550.000. De este modo, la mejora salarial supera la inflación acumulada y se posiciona muy por encima del límite del 1% dispuesto por Nación para la pauta salarial.
Aumento con carácter remunerativo en sectores clave
En el caso de las áreas de Salud, Seguridad, Justicia y Educación, los $80.000 otorgados tendrán carácter remunerativo, lo que impactará también en adicionales, aportes y jubilaciones.
Desde el Gobierno provincial señalaron que esta disposición se enmarca en una política salarial sostenida, orientada a defender el poder adquisitivo del empleo público, aún en un escenario de fuertes restricciones financieras.
“Sabemos que no es el aumento que quisiéramos otorgar, pero es el mayor esfuerzo posible en este contexto de ahogo financiero. Aun así, ratificamos nuestra convicción: el salario no puede ser la variable de ajuste”, expresaron desde Casa de Gobierno.
Una decisión política frente al ajuste nacional
Mientras el Gobierno Nacional limita los aumentos salariales y reduce transferencias, la gestión de Ricardo Quintela se diferencia al sostener la inversión en los trabajadores estatales como una decisión política, económica y social de alto impacto.
Esta nueva mejora refuerza el compromiso del Gobierno de La Rioja con la equidad, la protección del empleo y el fortalecimiento de la presencia del Estado provincial en momentos de adversidad económica.
